¿Su perfume desaparece a media mañana? Muchas veces no es cuestión de la fragancia, sino de cómo se aplica. Estos sencillos gestos ayudan a que dure mucho más.
Aplíquelo sobre la piel hidratada
La piel seca retiene peor el aroma. Aplique el perfume justo después de la ducha, con la piel limpia e hidratada. Si utiliza una loción corporal sin perfume o de la misma línea que su fragancia, la duración aumenta notablemente.
Elija bien los puntos
Los puntos de pulso desprenden calor y ayudan a difundir el aroma: las muñecas, el cuello, detrás de las orejas y la parte interior de los codos. Con dos o tres pulverizaciones es suficiente.
No frote las muñecas
Es el error más habitual. Al frotar se calienta la piel y se rompen las notas más delicadas, por lo que el perfume evoluciona más deprisa. Basta con dejar que se seque solo.
Pruebe con el cabello y la ropa
El cabello retiene muy bien el aroma: puede pulverizar el perfume en el cepillo antes de peinarse. También dura más en los tejidos naturales, aunque conviene evitar las prendas delicadas o de colores claros por si mancha.
Conserve bien el frasco
La luz, el calor y la humedad alteran las fragancias. Guarde el perfume en un lugar fresco y oscuro, mejor fuera del baño, y siempre bien cerrado.
- Aplíquelo con la piel recién hidratada.
- Dos o tres pulverizaciones en los puntos de pulso.
- No frote las muñecas.
- Guárdelo lejos de la luz y el calor.




