Una base bien elegida unifica el tono y se funde con la piel; una mal elegida se nota a simple vista. Estas son las claves para acertar.
Descubra su subtono
Además de clara, media u oscura, la piel tiene un subtono: frío (rosado), cálido (dorado o melocotón) o neutro. Un truco sencillo: mire las venas de la muñeca. Si parecen azuladas, su subtono es frío; si parecen verdosas, cálido; si no lo tiene claro, probablemente neutro.
Pruebe el tono en la mandíbula
No lo pruebe en la mano, que tiene un color distinto al del rostro. Aplique una pequeña cantidad en la línea de la mandíbula y mírela con luz natural: el tono correcto es el que desaparece.
Elija la textura según su piel
- Piel seca: bases fluidas e hidratantes, de acabado luminoso.
- Piel grasa o mixta: fórmulas oil-free de acabado mate.
- Piel madura: texturas ligeras que no marquen las líneas de expresión.
Un consejo final
Aplique siempre la base sobre la piel hidratada y, si utiliza protector solar, deje que se absorba unos minutos antes. Encontrará bases, correctores y polvos en nuestra sección de maquillaje.




