No hace falta una rutina de diez pasos para tener una piel cuidada. Con cuatro gestos bien elegidos, hechos cada día, se notan los resultados.
1. Limpieza
Por la mañana y, sobre todo, por la noche. La limpieza elimina el maquillaje, el exceso de grasa y la contaminación acumulada. Elija un limpiador adaptado a su tipo de piel: geles para pieles mixtas o grasas, leches o aceites para pieles secas.
2. Tratamiento
Es el paso en el que se trata cada necesidad concreta: un sérum antioxidante por la mañana, un tratamiento antiedad o despigmentante por la noche. Los sérums tienen una textura ligera y una alta concentración de activos.
3. Hidratación
Toda piel necesita hidratación, también la grasa. La crema sella los activos del tratamiento y refuerza la barrera cutánea. No olvide el contorno de ojos, una zona más fina que requiere productos específicos.
4. Protección solar
Es el mejor tratamiento antiedad que existe. Aplique protección solar cada mañana, también en invierno y en días nublados.
La rutina, en resumen
- Mañana: limpieza, sérum, hidratante y protector solar.
- Noche: desmaquillado y limpieza, tratamiento e hidratante.
- Una o dos veces por semana: exfoliación y mascarilla.




